HISTORIA

En San Antonio de Areco, una pequeña ciudad de la Provincia de Buenos Aires, República Argentina, desarrolló su actividad Armando Terza desde los años sesenta, en una importante planta industrial con tecnología de avanzada, convirtiéndose en el mayor fabricante del país de colmenas e implementos apicolas.

Por la nobleza de los materiales empleados, aún hoy hay colmenas de esa época en uso. La calidad de la madera (importada en un primer momento) las hacía muy durables. Luego con el tiempo comenzaron a fabricarse con pino que provenía de un establecimiento forestal propio ubicado en Colonia Delicia, Eldorado, Provincia de Misiones. Estos implementos no sólo se vendían en el mercado local, sino que además se exportaban a Alemania y Estados Unidos con gran aceptación por parte de los compradores.

Esto le permitió junto a su hija Laura, conocer una inmensa cantidad de productores y gente ligada a la apicultura (acopiadores, investigadores, etc.). quienes con el tiempo se fueron convirtiendo en la fuente primordial de proveedores de miel de CIPSA.

La visión empresaria de Armando lo llevó, además, a distribuir regularmente una publicación, el Mensajero Apícola, donde diferentes profesionales y científicos divulgaban información acerca de manejo e inocuidad del producto. Es notable que siendo el primer exportador de miel argentina en finales de los años ochenta y principios de los noventa, ya contara su firma con un laboratorio propio de detección de adulteración y residuos, que incluía espectofotómetros en fase gaseosa.

Esta trayectoria es la que hace a Compañía Inversora Platense S.A. en la actualidad una de las dos principales empresas exportadoras de miel argentina.